Abstract
Más.
Más estimulación, más juguetes, más tecnología, más contenidos que aprender, más y más pronto. ¿Es ese el camino para formar personas conectadas y balanceadas? ¿Para ser ciudadanos del mundo, comprometidos con el bienestar común, capaces de resolver, de crear, de imaginar? ¿Es esa la manera de aproximarse a la educación en primera infancia?
Nuestra propuesta es: Menos.
Menos ruido de afuera para escuchar hacia adentro. Menos prisas que permitan saborear el camino más que la meta. Menos lujos superficiales y sí una gran complejidad en la simpleza, en la poderosa y extraordinaria cotidianidad.
Nuestra propuesta es una educación que aboga por el autoconocimiento, por la empatía y la escucha sensible. Una educación amable en donde el arte, la naturaleza, el juego libre, el diálogo con los materiales y el poder de los vínculos son las bases de nuestro quehacer. Son los faros que han transformado nuestra comunidad educativa.